El hachís es un
producto obtenido del cannabis a
partir de su resina, en bruto o purificada.1 Se obtiene prensando la resina
obtenida de las sumidades floridas de los pies femeninos de Cannabis sativa.1 2 Esta resina se presiona
obteniendo una masa de color variable, generalmente marrón, pero también verde,
amarilla o rojiza, dependiendo de la variedad de la que se obtiene y de la
pureza. Usualmente se le da forma de ladrillos, a veces redondeados.1 El hachís se fuma en cigarrillos
o pipas, a menudo mezclado con tabaco.1
El contenido de THC del
hachís suele ser de 8 a 15 por ciento, dependiendo de su calidad.1 Puede ser adulterado, coloreado de negro para dar mayor
impresión de calidad. Las sustancias que se usan para ello son muy diversas,
comúnmente alheña —henna— regaliz, harina y estiércol.1 El hachís, por su mayor facilidad
de transporte que la marihuana en bruto, es la forma más común de comerciar con
cannabis en muchos países de Asia, África y Europa. Los comerciantes al menudeo
—llamados en España camellos— pueden
llevar un cuchillo para cortar la porción —postura— que venden a los
clientes.1
La palabra "hachís" proviene
directamente de la palabra árabe ( حشيش ) hashish , que significa "césped", "hierba seca" e incluso
"cáñamo".3 4 La obtención de pruebas
concluyentes hace muy difícil apuntar con exactitud al país de origen del
hachís, aunque numerosos investigadores señalan hacia la antigua Persia. La
producción masiva de este concentrado de cannabis para su venta a nivel
internacional empezó en Marruecos, aproximadamente en la década de 1960-70,
país que desde entonces es líder mundial en cuanto a exportaciones de este
producto, muy por delante de otros productores tradicionales como Líbano,
Afganistán, Nepal o India.5
Su preparación puede realizarse de
distintas maneras, siendo las más antiguas el frotado de las flores de la
planta en fresco o el cribado de las mismas en seco. Hoy en día se han
desarrollado métodos para conseguir un producto más puro, como las separaciones
con hielo y agua, con hielo seco, por electricidad estática, por calor y
presión o mediante vibraciones acústicas.6
En un estudio publicado en 2014 por
Jean-Jaques Filippi, Marie Marchini, Céline Charvoz, Laurence Dujourdy y
Nicolas Baldovini (Multidimensional analysis of cannabis volatile
constituents: Identification of 5,5-dimethyl-1-vinylbicyclo[2.1.1]hexane as a
volatile marker of hashish, the resin of Cannabis sativa L.) los
investigadores relacionaron directamente el sabor característico del hachís con
una reestructuración del mirceno provocada
durante el proceso de manufactura.

No hay comentarios:
Publicar un comentario